✐ Bordado Sashiko
Japón en voz bajita - apuntes y cuaderno de campo
En octubre de 2025 fui a Japón y lo echo mucho de menos. Mi corazón sigue allí así que voy a recoger una pequeña serie de notas de las cosas más bonitas que aprendí en mi primer viaje, porque sí, voy a necesitar volver.
Sashiko es una técnica de bordado que nació en el periodo Edo (1615 - 1868) tras la necesidad en las comunidades rurales del norte de Japón por aprovechar al máximo la vida útil de las prendas textiles, tan escasas durante los duros inviernos. No era un arte ni un lujo, era una cuestión de ajustarse a la realidad para ser útil entre las mujeres de la comunidad.
La técnica se fue transmitiendo de madres a hijas y empezó a ser un indicador social de valía femenina para las tareas domésticas. Además tiene una parte simbólica en los colores más comunes, la tela de algodón teñida de añil índigo y el hilo blanco se combinaban para componer patrones geométricos reconocidos, como si fueran copos de nieve en el cielo oscuro.
Muchos patrones del Sashiko tienen nombres y significados muy específicos, a menudo de carácter protector o para atraer la buena fortuna.
Asanoha (Hoja de Cáñamo): Siendo el cáñamo una planta que crece rápida y fuerte, este patrón se bordaba en la ropa de los niños con la esperanza de que crecieran sanos y vigorosos.
Shippō Tsunagi (Siete Tesoros Conectados): Un patrón de círculos entrelazados que simboliza la armonía y las buenas relaciones. Los «siete tesoros» son una referencia a las escrituras budistas y representan la prosperidad.
Urokozashi (Puntada de Escama de Pez): Común en las comunidades pesqueras, este patrón se cosía para desear una buena pesca y prosperidad.
Patrones en Zigzag: Se creía que los malos espíritus no podían seguir líneas quebradas, por lo que estos diseños tenían una función protectora.
El acto de coser en sí mismo, de reparar y dar nueva vida a una tela vieja, encarna los principios budistas de la frugalidad y el aprecio por los recursos (mottainai), una filosofía que desaprueba el desperdicio. Cada puntada es una meditación sobre la resiliencia y la belleza que puede surgir de la escasez.
Yo llegué a esta técnica preciosa a través del canal de youtube The Green Wrapper como una forma de enmendar de manera bonita los tejidos que se rompían o aprovecharlos reforzándolos cosiendo varias capas juntas y luego utilizándolos para tareas domésticas.

Cuando fui a Japón busqué hilo y tela para iniciarme en este bordado porque sí, no nos sirve cualquier hilo de bordar tipo DMC que tiende a separarse en hebras para elegir el tipo de grosor que queremos para nuestro bordado, no así el sashiko que está hecho para usarse sin separarse, además está la diferencia estética: el hilo para sashiko tiene un acabado mate y una apariencia más rústica. Y la tela, que suele ser de algodón y teñida en añil que era un tinte asequible que fortalecía las fibras. En fin, terminé comprando muy a gusto un par de monederitos ya bordados en una tienda local.
La función principal y original del Sashiko, que literalmente significa “pequeño apuñalamiento”, era eminentemente práctica y utilitaria. Su propósito era:
Reforzar: Añadir capas de tela y puntadas para fortalecer prendas de trabajo (noragi, hanten) en áreas de alto desgaste como hombros y codos.
Acolchar y Abrigar: Unir varias capas de tela para crear prendas más gruesas y cálidas, vital para los inviernos del norte de Japón.
Reciclar: Dar nueva vida a telas gastadas, convirtiéndolas en delantales (maekake), bolsas (kinchaku), paños de limpieza (fukin) o incluso pañales, en un ciclo de vida textil completo.
Las herramientas son minimalistas:
Agujas de Sashiko: Son característicamente largas, gruesas y rígidas, lo que permite cargar varias puntadas a la vez para mantener las líneas rectas y acelerar el trabajo.
Dedal de Sashiko: A diferencia del dedal occidental, el tradicional es un dedal de «anillo» o «moneda» que se coloca en la palma de la mano o en la base del dedo para empujar la aguja.
Técnica: La aguja se mantiene estática mientras la tela se pliega sobre ella en un movimiento de acordeón, cargando varias puntadas antes de pasar el hilo. Esto produce las características líneas de puntadas uniformes.
Existen dos estilos principales:
Moyōzashi: Se crean grandes patrones figurativos o geométricos donde las líneas de puntadas pueden curvarse y cambiar de dirección, pero no se cruzan.
Hitomezashi: Se trabaja sobre una cuadrícula donde las puntadas se encuentran o cruzan para formar diseños más densos y texturizados, a menudo pareciendo un tipo de calado o bordado blackwork.

En la era Meiji (1868-1912), ya era una forma de arte establecida, creando piezas «de domingo» que se usaban en ocasiones especiales, diferenciándose de la ropa de trabajo diario.
Con la llegada de la época industrial estuvo a punto de desaparecer pero a partir de los 70’s resurgió gracias al movimiento Mingei (arte popular) que revalorizó las artesanías rurales.
La técnica ahora es algo muy identificativa de Japón que la encontramos impresa en recuerdos para turistas, en estampados y diseñadores de moda lo incorporan como bordado decorativo en las prendas más caras y exclusivas. También se sigue usando para alargar la vida de pedacitos de tela que tienen una segunda oportunidad siendo un pasatiempo muy valorado por su estética y su habilidad para confeccionarlas.
Es un bordado que requiere mucha preparación, dibujando una cuadrícula con lápiz que luego se borre con agua o calor, midiendo y definiendo bien el espacio y el motivo que hemos escogido, pero luego es casi coser y cantar (lo siento, era inevitable el chiste) y se convierte en una actividad de aprovechamiento calmada y repetitiva perfecta para el mundo de mierda capitalista extremo en el que sobrevivimos.
Hay un montón de tutoriales y patrones gratuitos en Pinterest e Instagram que os ayudarán a sumergiros en el sashiko.
Fuentes y links de interés:
Mercería Sarabia, Mundo bordado, The Green Wrapper, Indigo Loom (Kits de bordado), IG de atelier en Tokio para aprender el bordado.
Gracias por leer :3








Me parece preciosa, nunca había oido hablar de ella 😍